No cabe duda de que el lenguaje es sexista. Aunque algunos académicos defienden que el lenguaje sólo es un reflejo de la sociedad, en ocasiones son los propios diccionarios como el de la Real Academia Española (RAE) los que imponen un uso sexista de la lengua.
¿Por qué, si en el diccionario las palabras se ordenan alfabéticamente, aparece primero "niño" que "niña"? Son cuestiones que a muchos les parecerán tonterías pero que denotan un lenguaje sumamente machista. En los últimos meses se están produciendo profundas discusiones entre si se deben incluir ambos sexos en las frases, por ejemplo "alumnos y alumnas" o "profesores y profesoras". Es cierto de que una de las características del lenguaje es simplificarse y acortarse pero, como bien se estudia en las asignaturas de Género, lo que no se nombra no existe.
La sociedad necesita una profunda transformación para acabar con todos los micromachismos (y no tan "micro") que se viven día a día, algo que es una labor de todos y que debe inculcarse desde la educación infantil. Acabar con el machismo es cosa de todos.

No hay comentarios:
Publicar un comentario